Custodia de los documentos digitales

Desde que la tradición oral dejo de ser suficiente para trasmitir todo el conocimiento y se hizo necesario plasmarlo en algo físico hemos asociado forma y contenido de manera que definimos ambas cosas con el nombre de lo material: tablilla, papiro, libro, e incluso disco o cinta de video. La información que contenia era fundamental para todas las sociedades y culturas por lo que era necesario conservarlos, custodiarlos y recuperarlos cuando era preciso. Este trabajo lo han realizado archiveros, bibliotecarios y documentalistas, personas que tienen una relación cercana y familiar con ellos, no solo con el objeto en si sino con la información que contienen. Asi se originó la conocida cadedena de SELECCIÓN – ANÁLISIS – ALMACENAMIENTO – RECUPERACIÓN – DIFUSIÓN.

Uno de los problemas con los que los los profesionales nos hemos encontrado siempre es que el aumento del conocimiento se traducía en aumento de almacenamieto y la diversidad de los soportes físicos. A principios de los años noventa era normal encontrar en un centro de documentación de una cadena de televisión como Telemadrid, en la que yo comencé a trabajar en esa época: cintas de video de una y dos pulgadas, formatos umatic y betacam, discos de vinilo, cds, cintas magnetofónicas también de diversos formatos provenientes de la emisora de radio Onda Madrid, fotografías, libros, periódicos y revistas y microfilm.

Hoy en día un avance revolucionario permite que el conocimiento se guarde en soportes físicos que reducen el espacio de almacenamiento de miles de documentos a apenas unos decímetros cuadrados y un formato mas o menos unificado: el disco duro y el archivo digital. Pero ya no identificamos el contenido con la forma física. Antes, si alguien necesitaba consultar el pensamiento de un autor siempre podíamos decir: Mira, aquí está el el libro de Rousseau que me has pedido. Ahora ya no digo aquí está el disco duro de… Porque no puedo traer el disco duro, no se donde está ni creo que el que lo tenga me deje llevármelo y aunque pudiera hacerlo no te serviría de nada, es un aparato lleno de cables, placas, transistores, microchips y archivos. Ahora empezamos a decir, te lo descargo, te lo evio… a tu equipo, el libro ya no lo tenemos tenosotros.

Esto sucede en una escena de una película de ciencia ficción: Rollerball, dirigida por Norman Jewison en 1975. Situa la acción en el año 2018 y en una escena un deportista de élite se acerca por primera vez a una biblioteca. En ella solicita a una bibliotecaria que le facilite un libro para consultarlo. Sin moverse de su asiento ella teclea en su terminal de un superordenador y al instante le contesta que ya puede leer el resumen del libro en otro terminal. que está a su disposición.

Pero para nosotros la automatización, con sus ventajas: rapidez en el acceso y reducción del tamaño de los documentos tenía que tener un precio. Es el de romper la cadena documental. Ya que la complejidad de los soportes físicos y de los programas que los hacen funcionar hace que sean necesarios unos conocimientos que requieren la intervención de profesionales específicos: técnicos de telecomunicaciones e informáticos. Y no solo estos, el funcionamiento de un sistema digitalizado de conservación de la información requiere además especialistas en equipos de refrigeración y del suministro de energía estable. Son ellos son los que están empezando a guardarlos y custodiarlos.

 

El compromiso ético de los documentalistas de preservar la herencia cultural de la sociedad está cambiando de  manos. Pero ¿compartimos ese mismo compromiso? En teoría debe ser así, pero en la práctica que yo conozco no ocurre.

En Telemadrid ya antes de la digitalización el área de documentación estaba subdividido en documentación propiamente dicha y videoteca. En mi opinión la cadena documental se realizaba ya de manera incompleta pues tras la selección y análisis de las cintas de video estas pasaban a videoteca, con su jefe, sus responsables y sus auxiliares. Nuestro acceso a ella para solventar problemas de desaparición de cintas a causa casi siempre de no comprobar en las devoluciones que cinta y caja coincidian en su tejuelo o por su mala colocación requeria de mano izquierda, ver quién estaba de guarda en ese momento, justificar mi petición de bajar al almacén con excusas que ni yo mismo me creía. Y no es que ellos hicieran mal su trabajo, lo hacian simplemente hasta donde su código de conducta les dictaba. Solo que no coincidiamos, para ellos su responsabilidad llegaba hasta la caja, la mia lo de dentro.

 

 

 

 

 

2 DESARROLLO: Su aplicación en Telemadrid.

De fichas a mano a BRS. Ordenador de documentación.

Intranet sistema operativo Windows NT. Lenguaje de interrogación perdido, rellenar campos. Nos venden poder enviar correos electronicos, ver videos, oir musica, etc. Pero ni trabajo es otro.

De brs a bz documental – relacional a colorines.

Digitalización, duplicación servidor archivo de cintas.

Onda Madrid, 34 caracteres.

 

3 CONCLUSIONES

 

Subordinación o colaboración.

Si la conservación documental busca cumplir los objetivos de guardar y custodiar tanto el contenido intelectual de un documento como parte física la fisica  deberiamos asumir también el conocimiento técnico que requieren las nuevas tecnologías de almacenamiento.

sin embargo, la fragilidad y dependencia estricta del soporte digital a la energía eléctrica y a ciertos condicionantes tecnológicos no nos permiten asegurar una hegemonía de éste

Codigos de conducta

El comportamiento ético es exigible en todos los profesionales de la actividad social y en este caso debemos compartirlo. Pues no somos ya los únicos que mantenemos el compromiso de custodiar y contribuir a la difusión del conocimiento.

 

Nuestro deportista, se extraña y pregunta por que no puede consultar directamente el libro. La bibliotecaria le dice que para que quiere el libro si La Corporación nos facilita la vida digitalizando resumiendo el texto y ademas nos ofrece un comentario sobre el mismo.

En el film, el mundo del 2018 es un estado corporativo global, que contiene entidades tales como Energy Corporation, un monopolio global de energía con su base en Houston que hace transacciones con corporaciones nominales que controlan el acceso al transporte, lujo, vivienda, comunicación y alimentos a escala global.

Por cierto y para finalizar, no he podido ver la película de nuevo porque en la biblioteca municipal de mi barrio no la he encontrado pero los datos sobre la misma los he consultado a través de Google, ya resumidos y comentados. Y yo creía que iba de uno que se rebela contra el mundo globalizado a nivel económico y de pensamiento único.

 

que hacen de intermediarias, los fabricantes de baterias del ebook, los de sistemas operativos, losl servidores de Internet, de equipo, las compañias telefónicas, las electricas… Ellos lanzan al mercado productos y servicios de consumo masivo a los que nos adaptamos como podemos…

Cuanto tiempo dedicamos a que nos solventen problemas en vez de dedicarnos de lleno a la consulta de los documentos? (caso de la pantalla con un filtro que tapaba el interruptor en onda Madrid)

 

Los autores de ciencia ficción a veces aciertan, en los años 70 nada hacía presagiar que hoy pudiéramos consultar documentos que digitalizados y guardados en lugares remotos aparecen en las pequeñas pantallas de nuestros microordenadores, e incluso teléfonos móviles. Yo he consultado alguno y puedo asegurarles que ni están resumidos y menos comentados. De momento.

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