Inicio

Tuve constancia de la existencia de este árbol observando un tramo de río en un viaje entre Jaén y GranaAilantoda. Era verde pero monótono, sin la diversidad de otras zonas ribereñas. De eso hace ya veinte años (estamos en 2012). Ni era ni soy un experto ni tan siquiera aficionado botánico pero sí podía diferenciar chopos, sauces, olmos, pinos, robles, encinas y algún que otro más pero ese ni idea que era.

Con el tiempo aprendí a identificarlos en su etapa joven, un palo largo y quebradizo jalonado por hojas alargadas y malolientes. En grupo o aislados, en los lugares mas inverosímiles: vías de tren, surgiendo de alcantarillas, en descampados, entre zarzas, en medio de pinares… Algún tipo de efecto selectivo de mi cerebro hacía que enseguida lo identificara creciendo tranquilamente en cualquier tipo de paisaje urbano o rural. Estaba presente en todos sitios y recordé un relato de ciencia ficción en el que una hierba de color rojo crecía en un lejano planeta plantado por una civilización extraterrestre y de la cual se alimentaban, e irónicamente yo llamé a este árbol “el árbol de los extraterrestres”, introducido en nuestro planeta como reserva alimenticia para cuando decidieran colonizarnos. Y cuando paseando con familiares y/o amigos les preguntaba… “¿Sabéis qué es ese arbolito?” y ante su negativa les contaba mi historia…

Hoy sé que los científicos lo llaman AILANTHUS ALTISSIMA conocido también como árbol del cielo o árbol de los dioses. Originario de Asia, de talla de hasta 27 metros. Vida no muy larga, 40-50 años pero de fácil reproducción y crecimiento. Hoja caduca. Etc. etc. etc…

Bien, sí, no es una planta de origen extraterrestre, pero… Altissima, ¿no quiere decir “el más alto” y no lo es? Y ¿decir ser algo y no serlo es cuanto menos una elucubración mental propia de seres más o menos inteligentes? Yo ya lo tengo claro, no es un árbol extraterrestre pero si es consciente de si mismo, si no ¿cómo crece dónde, cuándo y como quiere? ¿No es él mismo el que ha decidido que su madera y hojas no sirvan prácticamente para nada incluso a la especie más depredadora del planeta: El hombre?

Y además doblemente engañoso, pues no es tampoco el árbol de los dioses sino lo contrario, es el dios de los árboles, el Zeus que aparta de la faz de la tierra a cuantos le molestan cuando los ha usado. Casi nada crece a su sombra cuando ha alcanzado la edad adulta. No se cuál es su intención pero estará vigilado. Por si acaso…

1 Comment

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s